Buenos Aires, Miércoles 30 de Julio de 2003
Señor Director:
"Tengo el agrado de dirigirme a usted, en mi carácter de presidente de
"Como expongo en un trabajo de mi autoría, recientemente publicado en
Alemania ("Are DNA tests infallible?". "Progress in Forensic
Genetics", V. 9: 873-877, Elsevier Science, 2003), desde sus inicios los
estudios de ADN estuvieron rodeados de un aura de infalibilidad que no estaba
de acuerdo con la condición humana de quienes realizaban esos estudios. Esta
situación se mantiene aún hoy en los estrados judiciales.
"Debido al gran potencial individualizador, y a la facilidad con la cual
los resultados pueden ser alterados por falta de cuidado o inescrupulosidad,
deben extremarse las precauciones en la cadena de custodia de las muestras y en
su procesamiento dentro del laboratorio.
"No puede permitirse, bajo ningún punto de vista, que los imputados
accedan a las evidencias que está analizando el perito oficial. En la causa de
marras, por ejemplo, se dijo que los imputados aportaron los reactivos para el
análisis, con lo cual estaríamos ante un hecho inaudito, ya que unos reactivos
contaminados con ADN externo modificarían completamente los resultados de las
evidencias, destruyendo las pruebas irrepetibles (ej.: pelos). Para entender
esta situación no es necesario conocer sobre ADN, basta con algo de sentido
común.
"Otra cuestión, que se desprende de la información periodística, es el
supuesto "derecho" de los peritos de parte a alterar los resultados
de un estudio y la creencia de que el señor juez podrá luego valorar quién
tiene razón, cuando "el perito de parte no coincide con el oficial".
Esto no siempre es así cuando se trata de análisis de ADN, por cuanto se
requiere un profundo conocimiento de la materia para llevar a cabo tal
valoración, si bien es cierto que el magistrado interviniente puede nombrar
otros peritos si no observa coincidencia.
"Pero, además de lo dicho, no debe perderse de vista que si cualquiera de
los peritos, sean de parte u oficiales, alterara intencionalmente una prueba,
estaría cometiendo un delito. Si la alteración se debió a un error, podría
considerarse "negligencia", lo cual también constituye una falta
punible.
"Entonces, de ningún modo puede aceptarse como "natural" o
"razonable" que dos estudios de ADN sobre la misma muestra, arrojen
como resultado diferentes patrones genéticos, salvo casos muy excepcionales de
mezclas de fluidos biológicos, que pueden explicarse científicamente.
"En nuestra Sociedad Latinoamericana de Genética Forense hemos recibido
varias denuncias de casos judiciales en los cuales los laboratorios
intervinientes informaron resultados incorrectos, por error o intencionalidad,
situaciones que estamos analizando con fines únicamente científicos, a los
efectos de emitir un reporte para evitar o minimizar la posibilidad de
reiteración de esos hechos."
Dr. Gustavo A. Penacino
Presidente SLAGF